UN RELATO
AUTORREFERENCIAL
Hoy me he dado cuenta que la pobre abuela se nos vino vieja.
Se llenó de arrugas, está muy flaquita.
Camina despacio, su hablar es más lento.
Igual cuenta cuentos, inventa historias, nos hace muñecos y charla conmigo.
A veces se olvida, donde guarda las cosas; que luego aparecen de nuevo en su
mente y ahí las encuentra, eso la conforta.
Me envía mensajes, emoji, recuerdo de fotos, de antes, cuando éramos chicos
Aunque está muy vieja, ya casi no puede jugar como entonces cuando era más
joven. Se cansa muy pronto, le duelen sus nanas y algunos dolores la deja
tendida. Al temblor lo aleja con sus pensamientos, no sé cómo hace.
Su pelo esta blanco, los ojos chiquitos, no le queda espacio para más arrugas.
Igual yo la extraño, ya no es la de antes
Y la quiero mucho.
Aunque esté muy vieja.
¡Porque ella!
¡Ella es mi abuela!
Ángela María Rosa Leoni
23/2/2024
EL REGALO DEL ABUELO
Eliseo e Hilario eran dos hermanos, que vivían con sus papas en una casita muy linda rodeada de tierra, lejos de los ruidos de la gran ciudad. Una mañana el abuelo de los chicos llego de visita y les trajo un regalo. Antes de dárselo se sentó en el sillón y comenzó a contarles una historia. El regalo que les traía era muy pequeño, una para cada uno, era mágico porque a partir de allí iban a poder multiplicarse, para ellos y para convidar a sus amiguitos. Si seguían con la tradición del cuento la historia volvería a repetirse y multiplicarse, todos estarían saboreando el milagro de este regalito que hoy les hacia. Hilario y Eliseo se miraban con asombro esperando que el abuelo abriera el pequeño paquetito que parecía “el cofre de un tesoro”. Con sus dedos de abuelo, porque los abuelos cuando son viejitos tienen los dedos de abuelo, chiquitos, arrugaditos. Sacó los papeles y se tomó su tiempo para doblarlos prolijamente, se los guardo en su bolsillo y muy serio l...

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