LA NIÑA QUE QUERÍA SER FLOR Para Julieta con todo mi amor Se miró al espejo como todas las mañanas, alisó su cabello, acomodó la ropa, y vio con pena, la tristeza de sus ojos. Pensaba, cómo sería su vida si su sueño se hiciera realidad. Sabía que era imposible traspasar las barreras de lo humano y convertirse en una Flor. Ese era, su más ardiente deseo. ¡Sería tan feliz entre las plantas del jardín, permitiendo que abejas, picaflores libaran de su néctar! Ella sabía que jamás podría ser. Miró a su alrededor, deteniendo la mirada en una foto que estaba en la mesita de luz, era la foto de su abuela y ella, juntas abrazadas en una playa, recordó ese día. Sintió que la abuela estaba ahí a su lado, como se lo había dicho tantas veces, “que nunca la dejaría sola, siempre estaría cerca de su corazón para darle la mano y secar sus lagrimas”. Y la sintió. Pareció que percibía ese olor peculiar que tenía la abuela, ese aroma a cosas ricas, a muñecos hilvanados,...
¡Qué hermoso poder tener por siempre un recuerdo así, la voz de la abu Mari! Y no es solo una voz, es toda la ternura del mundo, en un cuento inventado por la abu Mari.
ResponderBorrarTus manos de Hada enriquecieron el cuento.
¡Felicitaciones amiga por tu relato, por tu cuento y por este hermoso libro!
Gracias amiguita!!te quiero mucho!
BorrarGracias amiga, tus palabras siempre me hacen sentir lo importante de tu amistad, te quiero mucho,( aunque nunca te lo diga) jaja
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